miércoles, 28 de enero de 2015

Capítulo 3

Abro la puerta de mi apartamento mosqueada. Yuri me sigue sin abrir el pico. Le hago sentarse en una de las sillas de la cocina.
- Naike, lo que te tengo que contar...-le corto con una mirada furiosa-
- Puede esperar-suspira nervioso- ¿quién ha sido?-le palpo el ojo y la ceja con cuidado y sin prisas-
- Igor-le miro a los ojos- fue justificado; le dieron su aprobación.
- Ese mamón...-aprieto los puños. Juro que mataré a esa gran bola de mierda- ¿y qué pasó?
- Se hizo el gracioso, le respondí con ironía y... todo se precipitó-voy al frigorífico a por hielo-gracias-sonríe y se lo acomoda en el ojo-
- La próxima vez nos echaremos unas risas él y yo-frunzo los labios. Se ríe resignado-
- Lo que te iba a contar es que he oído que un nuevo serial ha aparecido en la ciudad-entrecierro los ojos- ¿lo sabías?
- Algo así, recuerda que Samuel es poli-asiente-
- Le va el alcohol y va tatuado de pies a cabeza. Está con los rusos-esa última frase me hace mirarle seria- Vladimir quiere reclutarle-aprieto la mandíbula-
- Cuando decida qué hacer, avísame. Tendré que recordarle algo importante.
- Hey-me agarra el carrillo-recuerda que la última vez que le "recordaste algo importante" acabaste en el hospital-suspiro-
- De eso hace ya cinco años. No se repetirá-alza una ceja escéptico y me levanto- ¿qué quieres que te tatúe?
- Una cruz-me tenso nada más oírlo-
- ¿Sabes lo que vas a hacer?-le miro vacía-
- Tranquilízate, es una cruz básica-me muerdo el labio con fuerza, es la señal de castigo o pecado en el mundillo de la mafia-
- ¿Puedo saber por qué?-mi voz se vuelve un susurro. No quiero ser metomentodo pero estamos hablando de Yuri; no quiero marcarlo sin motivo-
- ¿Por qué?-sonríe y veo como fija su vista en mi cuello- por la primera vez que te encontré-le miro con tristeza. Me pegó una paliza bajo coacción; yo iba con un saco en la cabeza así que no me vio. Al día siguiente de eso me encontró tirada en la parte trasera del local sin poder moverme. Me reconoció por la marca de triángulo que me hizo en el brazo-
- No fue para tanto, yo me lo busqué-los pequeños puntos de mi cuello son del collar de púas que usaron para que no me moviera-
- De todos modos quiero hacérmela-asiento-justo por debajo del cuello de la camisa, en la nuca.

Me pongo manos a la obra. Mientras la aguja marca su piel de por vida recuerdo cuando me rapé y fui a tatuarme. No se ve, pero ese es el propósito. Sigo sin estar muy orgullosa de mi gran pecado.

Termino y le pongo una compresa para que no se le infecte. Me agarra la nuca y pasa sus dedos por mi pelo hasta encontrar "mi cruz". Le miro seria y el sonríe.
- Siempre te miro con detenimiento, pero me gusta ser el único que la ha visto-le toco la ceja magullada-auch.
- Yo también te miro con detenimiento, por eso la próxima vez que me mientas te perforo el pene-le cojo la mano y veo el lugar donde lo drogaron-como vuelvan a "disciplinarte"-hago comillas con los dedos-más de uno irá a la morgue.
- No nos gusta la posesividad-me besa y su lengua baila con la mía-
- No, es un asco-hablo contra sus labios-
- Veo que tu caso es jodido-mira mi mano- ¿ansiedad?
- Recuerdos-me desperezo- está tarde iré a entrenar. Veremos que tal-sonrío-
- Esta tarde tengo un pedido. Luego te llamaré-nos volvemos a besar y se larga-

Golpeo con fuerza la pared. Relajo la mano y me coloco el hielo; se están buscando problemas y los van a encontrar. Me calzo mis nuevas zapatillas, me cambio de ropa y cojo las llaves.
Hoy hay luchas clandestinas en el bar, no puedo perdérmelas.

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