Cojo mi teléfono y veo varios mensajes. Vladimir necesita que defienda a uno de los suyos. Frunzo los labios y voy a las duchas.
Voy a mi apartamento y me visto de negro riguroso. Cojo mi móvil y espero a que me llame. Al cabo de diez minutos me llama.
- Naike-su voz melosa y fría siempre me hace tensarme. Me recuerda a la voz de mi padre-
- Vladimir-me pongo en pie dispuesta a irme-
- No hace falta que salgas, tu trabajo te espera en la puerta-me cruzo de brazos. Maldigo todo lo que se me pasa por la cabeza-
- Sólo tengo dos cosas que decir-suspira. Siempre es así- alguien ha "disciplinado" a Yuri, cuando sepa quién ha sido tendrás que pagar el hospital y odio que no me dejes elegir el trabajo-se ríe-
- Tienes huevos para hablarme así. Recuerda qué posición ocupo.
- Lo hago; recuerda quién soy. Evitaremos problemas. Por cierto Richael Bolton de los turcos está en la trena, de nada-cuelgo-
Me paro frente a la puerta y abro. Me encuentro con un niño de unos diez años. Suspiro decepcionada y lo hago pasar.
- ¿Te llamas...?-arqueo una ceja. Es alto y espigado. anda sin hacer ruido y mira todo con atención-
- Soy Vitorio Petrolla-maldigo a Vladimir; este niño es el hijo de los italianos- estaba de vacaciones con Vladimir-pronuncia el nombre de forma curiosa- pero hubo revuelo y me dejó en tu puerta.
- Bien-cierro la puerta y cojo la bolsa que lleva con él- ¿algo que deba saber?-me sonríe divertido-
- Llámame Vito y...-señala la bolsa- no quiero que leas mis libros-abro la bolsa y miro los títulos- ¡hey!
- Si quieres ser policía para luego pringarte por tu "familia"...-me encojo de hombros-
- Quiero ser policía para meter entre rejas a los que atacan sin razón-me río-
- Ya crecerás-niego con la cabeza-
- ¿Cómo te llamas?-le miro seria-
- No debes saberlo, pero puedes llamarme Naike-asiente- no tengo habitación de invitados pero mi despacho está completamente vacío. Puedo conseguir un colchón en media hora y algunas cosas más, depende de cuando vayas a terminar tus vacaciones.
- Una semana-asiento-
-Con el colchón basta-cojo mi cartera y las llaves- vamos, Vito.
- ¿Ya vamos a por el colchón?-sonrío-
- Si quieres dormir en mi cama...
Se calla, completamente rojo. Cogemos el autobús y vamos a una tienda dónde el dependiente trabaja bien.
Cuarenta minutos después la cama está colocada y Vito ordenar sus cosas. Yo recojo un poco todo el desastre de mis papeles; el suelo de la habitación está plagado de ellos.
- Naike-se asome por el marco de la puerta-vaya desastre.
- ¿Quieres cenar?-asiente sonriente- dame cinco minutos. Salgo de la habitación y voy a la cocina. Vito busca la televisión- No tengo caja tonta en mi casa-me pongo un delantal-
- ¿Por qué?-saco una sartén, huevos, cebolla y patatas-
- La rompí al lanzarle el control remoto-me encojo de hombros; pelo y troceo las patatas y la cebolla- ¿alguna petición?
- Mmm...-se acerca al frigorífico y saca atún-añádele a la mía.
- Vale. Bueno Vito, ¿tienes colegio o algo de eso?-niega con la cabeza-
- En Italia ahora estoy de vacaciones. ¿Trabajas en casa?
- Algo así-sonrío. Hacía tiempo que no tenía compañía- los días que estés aquí, intentaré llevarte al cine y por supuesto a la feria-frío las tortillas- que aproveche.
Cenamos con tranquilidad. Me cuenta que su madre Carla, prepara unos tortellini de muerte.
A medianoche Vladimir me vuelve a llamar.
- ¿Qué tal llevas lo del chico?
- Bien-se despereza y oigo como le crujen las articulaciones-
- Sé quién se ensañó con Yuri; fue Igor, pero como yo no estaba Misha lo solucionó. Aunque no estoy de acuerdo a cómo actuó-suspira cansado-
- ¿Un día duro?-se ríe-
- Bastante. Naike llevo mucho tiempo sin verte-me río. La última vez que lo vi acabamos los dos en el hospital- esta vez para hablar sin problemas.
- Claro, cuando digas.
- Mmm...-remueve unas hojas- dentro de unos días estoy libre... Cuando tengo un hueco te mando un mensaje, por cierto tráete la tatuadora. Haca tiempo que no veo tu excelente trabajo.
- Sí, sí-bostezo- ya hablamos.
- ¿Eres amiga de Vladimir?-Vito me mira intrigado-
- No exactamente, más bien somos viejos conocidos.veo que tiene un libro de trama policial en sus manos- ¿vas a leer?-asiente-
- Estoy de vacaciones-se repanchiga en el sofá-
- Niños...-voy a mi habitación y me cambio. Me pongo unos pantalones cortos y una camisa que Yuri dio por perdida- Vito-salgo al salón- yo me levanto muy temprano, ¿quieres que te despierte a alguna hora?
- Con que sea antes de las once me vale- no despega la mirada del libro-
- Oigas el teléfono las veces que sea no lo cojas; ese número es para mi trabajo.
- ¿Entonces te despierto?-lo veo dudar-
- Nah. No soy poli, por lo que ya me volverán a llamar-asiente conforme y yo vuelvo a mi habitación-
Vaya semanita me espera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario